Tras un giro inesperado en la investigación, sus padres rompieron el silencio

Caso Madeleine McCann

Tras un giro inesperado en la investigación, sus padres rompieron el silencio

El 3 de mayo de 2007 Madeleine McCann desapareció sin dejar rastro del apartamento de Praia da Luz en Portugal que compartía con sus padres y sus hermanos mellizos. Desde entonces, nada se supo de ella y varias informaciones mantuvieron viva la esperanza de hallarla con vida. Sin embargo, una nueva teoría investigada por Scotland Yard podría dar por cerrado el caso.

Durante los últimos años la desaparición de la menor se investigó como un posible secuestro, específicamente perpetrado por una pandilla de pedófilos que se aprovechó que los padres de la niña no se encontraban en la habitación al salir a cenar a un restaurante del centro turístico donde se hospedaban.

Sin embargo, una nueva pista modificó el eje de la investigación. Según los medios ingleses, Maddie salió por su propia cuenta desde la pieza y habría sido atropellada por un conductor, el cual ocultó posteriormente el cuerpo. Sin embargo, esta situación fue rechazada por sus padres.

Al respecto, Gerry y Kate McCann tildaron de “ridícula” la nueva teoría y aseguraron que la menor fue secuestrada desde la habitación. “Había persianas pesadas que hubieran sido imposibles de abrir para un niño pequeño“, aseguró un cercano a la familia a The Sun.

“Kate y Gerry siempre han sostenido que su hija fue secuestrada y simplemente no se levantó y se desvió hacia su destino. Sugerir que esto es casi ridículo”, agregó.

Las palabras de los padres son similares a lo expresado por Kate en el libro que lanzó el 2011 en torno la desaparición de su hija, ya que la teoría sobre la salida de Maddie por su propia cuenta de la pieza había sido indagada hace años, para luego ser dejada de lado hasta la actualidad.

“Siempre he encontrado que la tercera sugerencia es insultante para nuestra inteligencia. Obviamente, la policía está obligada a considerar todos los escenarios posibles, pero no teníamos dudas de que Madeleine no había abandonado el apartamento por su propia cuenta”, expresó en dicha ocasión.

Y precisó: “No había manera de que un niño de tres años hubiera podido levantar las persianas y abrir la ventana de la habitación de los niños”.